HamSphere ... una nueva forma de hacer radio

2012
09.17

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Una de las dificultades más notables en el mundo de la radioafición es la puesta a punto de una estación de radio: equipos, antenas,… sin mencionar la solicitud de la correspondiente licencia para su operación, y en este proceso la ubicación de antenas adecuadas en el QTH es, probablemente, la más complicada: la lucha constante con las Comunidades de Vecinos (si tu QTH es un apartamento en un edificio), con las administraciones locales (léase Ayuntamientos) y vecinos colindantes. Por una parte, las Comunidades de Vecinos es el primer escollo dado que la mayoría no entiende nuestra afición y ese desconocimiento les infunde desconfianza creyendo que vamos a provocarles malfuncionamiento en sus aparatos electrónicos (entre otras cosas). Por otra parte se encuentra la administración local que cada vez más ha tomado competencias para exigir unos requerimientos mínimos a la hora de dejarte instalar una antena de radioaficionado (recientemente, hasta un informe de un instalador certificado en instalación de elementos radiantes) y ha desplazado un poco el papel que tenían las Direcciones Generales de Telecomunicaciones a nivel provincial a la hora de poner impedimentos adicionales en el proceso de puesta en marcha de una estación de radio.

Este tipo de impedimentos, además de incrementar los costes mínimos a un aficionado de las telecomunicaciones, favorece el abandono a seguir con la afición. Algunos vuelven a sus tiempos de radio-escucha (SWL), otros a experimentar con antenas interiores o acudir a otras opciones para mantener mínimamente viva la afición (o al menos hasta que la situación mejore), otros a unirse a redes como ECHOLINK para mantener el contacto con otros radioaficionados alrededor del mundo vía el tándem VoIP+radio…. otros, con más recursos, construyen toda una infraestructura para operar remotamente sus estaciones de radio ubicadas en lugares más favorables para las comunicaciones.

Es obvio que el rol del radioaficionado ha cambiado, ya no podemos acogernos a la función de utilidad pública en caso de catástrofes sólo justificable en países del tercer mundo o tecnológicamente menos desarrollados. Internet no ha facilitado esta transición aunque no se lo reprocho, dado que nosotros tampoco hemos sido capaces de adaptarnos al cambio re-inventándonos para seguir teniendo un papel relevante en el mundo de las telecomunicaciones amateurs y conseguir facilidades a la hora de mantener nuestra actividad.

Entonces ¿quiere decir esto que con el tiempo se va a ir perdiendo esta actividad? ¿que no habrá opciones para poder seguir practicando nuestra afición con todas las garantías y con un coste razonable? Pues opciones hay y quizás sea Internet la clave para mantener la afición.

Recientemente, y encontrándome en una situación similar de dificultad para poder disponer de una instalación de antenas adecuada, estuve buceando en internet opciones para poder operar remotamente una estación de radio vía internet y me planteé si habrían opciones de “alquilar” equipos de radio de otros operadores y que pudiera manejarlos remotamente desde mi QTH vía internet. Encontré pocas opciones, una de ellas la estación de HB9Z Radio Club de Zürich que por una cuota anual de 100 francos suizos (unos 84€) te proporciona la posibilidad de utilizar sus equipos de radio controlados por internet.

Otra opción muy interesante es HamSphere . Leyendo su página web os daréis cuenta que no es exactamente una instalación remota conectada a las bandas de radioaficionado ( aunque su creador Kelly 5B4AIT Me ha comentado que están trabajando en el tema) sino – y es lo que más me llamó la atención- un entorno virtual de radio operable a través de un front-end de una emisora de radio completa en funcionalidad (multiplataforma) donde puedes establecer un QSO en modos CW o SSB con otros radioaficionados conectados a Hamsphere, de igual forma que lo harías a través de un equipo remoto. Es más, dispone de una Ionosfera virtual donde se reproducen las condiciones de propagación de forma simulada en función de la real ( ya seria rizar el rizo si pudieras conectar un botón de sintonía y un manipulador físicamente al ordenador y operar en Hamsphere… Le daría más realismo si cabe).

Es una especie de SecondLife de radioaficionados, dado que pueden incorporarse tanto radioaficionados como futuros operadores ( sin licencia) a los que asigna un indicativo HSxxxx, lo cual dota a Hamsphere de entorno educativo muy potente. Sin interferir en el espectro radioeléctrico pero siendo supervisado por un responsable del entorno, permite formar a futuros radioaficionados en el mundo de las comunicaciones por un precio muy razonable (30€ al año). Es curioso ver los datos que proporciona Kelly: el 54% de los suscriptores ( más de 6.000) son radioaficionados con licencia en vigor! Esto dice mucho de las necesidades que cubre.

Por otra parte, y quizás el valor más importante del modelo, Hamsphere está permitiendo tener presencia a radioaficionados del Tercer Mundo a coste cero lo cual es loable y meritorio.

¿Opciones que incrementaría el valor de HS? Obviamente como entorno virtual ya es un elemento de valor, sin embargo si permitiera -de forma transparente para los radioaficionados con licencia- la posibilidad de conectarse a las bandas de radioafición ayudaría a muchos más aficionados. Esa implementación podría ser distribuida, es decir que varias ubicaciones proporcionaran slots de frecuencias para operación en remoto.

En fin, el tandem internet-radiocomunicaciones analógicas tiene mucho que ofrecer todavía.

 

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